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domingo, 17 de julho de 2011

O Mito do Come e Dorme

Poucos serão os bebés que só querem comer e dormir. Na vida fora da barriga há coisas muito mais interessantes para fazer. E ainda bem.

O bebé acabou de nascer. Espalha-se a notícia pelos familiares e amigos. Logo chegam as perguntas da praxe: peso, comprimento, cor do cabelo, e a seguir: «E é bonzinho?» Respondem os pais, orgulhosos: «Sim, uma maravilha, só come e dorme». Ou, caso contrário, os pais respondem, aflitos: «Nem por isso». Claro que é bom que os bebés comam e durmam, mas não é só isso que os bebés sabem fazer.

Espera-se que um recém-nascido durma entre 16 e 18 horas e que coma de três em três horas, mas há bebés que demoram mais a habituar-se às rotinas da vida fora do útero, onde não havia relógios e ninguém mandava em ninguém. Outros nunca se habituam. E isso não é propriamente mau. «O bebé não é um ser monótono, nem é preciso que seja muito sossegado".

Luísa Sotto-Mayor, professora na Escola Superior de Enfermagem de Lisboa, explica que é muito difícil os recém-nascidos seguirem os ritmos idealizados pelos pais, mesmo que o tenham feito dentro da barriga: «O recém-nascido precisa de referências. E a melhor referência é a mãe. Dentro da barriga, sentia-se contido, abraçado, envolvido pelo corpo da mãe, ouvia a sua voz, o bater do seu coração, sentia a sua respiração. Por isso, acalma-se quando se sente aconchegado, na posição fetal ou em contacto com a pele da mãe ou do pai, se este esteve bastante presente durante a gravidez».

Sozinho no berço, o bebé sente-se desamparado e é natural que reclame mais, que chore, que não consiga dormir. Ele quer é colo. Só assim se sentirá seguro.

«Façam o que sentem, façam o que acham que o bebé está a pedir», recomenda Luísa Sotto-Mayor aos pais. E façam-no sem vergonhas, nem complexos. «Muitas mães têm vontade de andar sempre com os bebés ao colo, mas não o fazem porque pensam que estão a habituá-los mal», afirma a enfermeira. Depois desesperam porque ele não pára de chorar no berço. Mas calor humano e aconchego é o que bebés mais precisam. «O bebé chora porque não sabe onde está, nem o que lhe está a acontecer. Ele pensa: mas que é isto? Onde é que eu estou? E a mãe é a melhor pessoa para apresentar o mundo ao bebé, para lhe explicar tudo isto».

Artigo Pais & Filhos, a ler na íntegra aqui.


quinta-feira, 3 de março de 2011

sábado, 16 de outubro de 2010

Sobre as Cólicas dos bebés

Esta é a resposta do Dr Carlos Gonzalez a um pai preocupado com as cólicas do seu bebé de 20 dias:

“Si quieres decir que tu hija especialmente por las tardes, pide brazos y pecho casi constantemente, y que tenerla en brazos y pasearla arriba y abajo es la única manera de que esté tranquila, y que si la dejas un momento en la cuna se pone a llorar, entonces es totalmente normal.
Puedes llamarle cólico o como quieras, pero es normal.
Los niños necesitan estar en brazos 24 horas al día y más aún si han estado ingresados al nacer. Y no hay que buscarle ninguna solución, porque ya está solucionado: en brazos no llora (casi).

Si lo que quieres decir es que, a pesar de estar toda la tarde y casi toda la mañana en brazos, a pesar de dormir con su madre y tomar el pecho a demanda, a pesar de cantarle y acariciarla y pasearla y hacerle cosquillitas en la barriga, se pasa la tarde llorando (no llorar un poco o protestar, todos los niños lloran, sino llorar a todo pulmón durante tres horas de reloj seguidas, sin que nada de lo que hagáis pueda consolarla), entonces sí que le llamo yo “cólico”, y habría que pensar en alergias o en otros problemas.

Pero lo otro es normal, y no hay motivo para pensar en alergias ni en ninguna otra enfermedad. En todo caso, si fuera alergia no sería a la leche de vaca, porque entonces, al tomar biberón se pondría muchísimo peor que al mamar.
La principal causa del “cólico”, del llanto excesivo en la infancia, no es orgánica, sino psicológica. Es la falta de contacto físico, la ausencia de la madre, la soledad, la falta de respuesta a las necesidades. Los pueblos que llevan a los bebés colgados a la espalda todo el día ni siquiera tienen una palabra para hablar del “cólico”.

No me parece bien dar medicamentos a los niños sanos. Ni medicamentos de la farmacia, son sólo para los enfermos.

Los cientos de medicamentos que a lo largo de la historia se han recomendado para el cólico se han basado en la creencia de que existe una enfermedad subyacente, y según cuál creas que es esa enfermedad, así es el medicamento.

Los que creen que el cólico se debe a los gases, antes mandaban “carminativos”, substancias a las que se atribuía la propiedad de eliminar o expulsar los gases, y más modernamente mandan antiespumantes (tipo aerored).

Los que creen que al niño le duele algo, mandan analgésicos. Los que creen que lo que tiene es cuento y ganas de fastidiar, mandan sedantes o somníferos: barbitúricos, valium, alcohol, anís, tila, hinojo, opio, alimemazina (un antipsicótico, muy usado en España para el cólico…).

Los barbitúricos para el cólico estuvieron en el mercado en España hasta finales de los 80, y desde luego iban de fábula. El opio es un remedio popular desde hace dos siglos. El alcohol todavía lo he visto recomendado en libros americanos serios. El anís, hinojo y comino actúan mediante su principio activo anetol, un depresor neurológico, que produce según la dosis somnolencia, convulsiones y coma. Se han visto muchos casos de intoxicación en bebés, incluso un par de casos en que era la madre la que lo tomaba. En esos casos, lógicamente se intoxicaron también las madres. Porque es imposible tratar a un niño dándole el medicamento a la madre que lacta, a menos que a la madre le des una dosis muy superior a la normal para un adulto.

Ignoro qué composición tiene el Colikind homeopático y cuál es su pretendido mecanismo de acción. En todo caso: a) me juego un café a que no hay ningún estudio científico decente que demuestre su eficacia; b) no es verdaderamente homeopático, puesto que los homeópatas no tratan enfermedades, sino enfermos: necesitan una larga entrevista y exploración para llegar a un diagnóstico, y no darían el mismo medicamento a cualquier niño que tenga “cólico” sin mirarlo siquiera; y c) o es eficaz o no lo es. Si no es eficaz, mejor no darlo, porque los niños pequeños deben tomar lactancia materna exclusiva, e incluso el agua con que se tragan un medicamento ya está empeorando su nutrición. Si es eficaz, ¿cómo actúa? ¿elimina gases, aumentando el peristaltismo intestinal? ¿actúa sobre el dolor, es un analgésico? ¿ayuda al niño a dormir, es un somnífero? ¿actúa sobre el estado mental del niño, es un psicofármaco?

Es posible que alguno de estos medicamentos estuviera justificado en el caso de un niño que sigue llorando varias horas al día, a pesar de todos los intentos por consolarle, y en el que no se pudiera descubrir una enfermedad concreta. Nunca he visto un caso así, aunque supongo que alguno habrá entre tantos miles de millones de personas.

Pero, en la práctica, estos medicamentos (incluyo los homeopáticos y las hierbas) se usan para niños que llorarían si les dejasen en la cuna, pero que están contentos cuando están en brazos. Y cuando se dice que han funcionado muy bien, que han sido efectivos, queremos decir que ahora sí que se le puede dejar en la cuna sin que proteste, que ya no hace falta tenerle en brazos. Se han usado para escamotearle al niño lo que es su derecho de nacimiento, para reducirle a la soledad y al silencio.

La madre, en principio, lo mejor es que coma lo que quiera. Puede que algún alimento concreto, por su sabor, moleste a algún niño concreto, y entonces ya lo irá viendo. Pero no se pueden dar listas de alimentos prohibidos para todas las madres.

Suerte.

quarta-feira, 24 de junho de 2009

Mais sobre o choro dos bebés

Depois de um artigo com maior enfoque sobre as causas e o porquê do choro, gostava de vos deixar, desta vez, mais sugestões sobre como lidar, na prática, com os episódios de choro.

Depois de excluír as hipóteses mais frequentes (fome, desconforto, necessidade de contacto físico) podemos tentar outras formas de consolar e distraír o bebé.

Actualmente sabemos que as melhores formas de prevenir os episódios de choro passam por métodos muito simples de simulação do ambiente uterino.
Há milhares de anos que o Homem usa essas técnicas de forma instintiva mas as exigências da sociedade ocidental, fizeram com que, de alguma forma elas se fossem perdendo.
Hoje em dia voltaram a ser valorizadas pelos especialistas e podemos comprovar facilmente que nos países onde estas técnicas ainda são usadas habitualmente, os bebé choram um número consideravelmente inferior de horas e não sofrem de cólicas.

A forma mais eficaz de simular o ambiente uterino, prevenir episódios de choro e evitar as cólicas é carregar o bebé.
Seja num pano, num sling ou noutro porta-bebés, os estudos indicam, sem margem para dúvidas, que os bebés carregados ao colo choram consideravelmente menos. Daí a famosa frase associada ao babywearing que aconselha nine in, nine out.

Ao ser carregado o bebé é suavemente embalado pelos movimentos da mãe (tal como o era durante o período da gestação) é aquecido pelo calor da mãe[1], tal como o era no útero, ouve a sua voz, o som do seu coração e outros sons que lhe são famíliares do ambiente uterino no qual viveu durante nove meses.

Ao colo, o bebé tem a possibilidade de olhar para o mundo de um ângulo que um carrinho, por exemplo, não permite.
Com os olhos practicamente ao nível dos da sua mãe, o bebé distrai-se facilmente a observar tudo o que o rodeia. A mãe (ou a pessoa que carrega o bebé) tem ainda a vantagem de ficar com as mãos livres para realizar outras tarefas.

Ao enfaixar o bebé (envolvê-lo num pano/manta de forma a que fique bem aconchegado) podemos também simular os limites, o aconchego e o calor do ventre materno.
O famoso método do Dr Harvey Karp consiste precisamente no enfaixamento do bebé, ao mesmo tempo que o embalamos e simulamos alguns dos sons que o bebé estaria habituado a ouvir na barriga da sua mãe (uma espécie de "Chhh, chhh, chhh" que já as nossas avós usavam).
Se virmos bem, ao carregar um bebé no pano, o efeito é practicamente idêntico, já que ao encostarmos o bebé ao nosso peito ele vai continuar a ouvir os sons da mãe (do bater do coração, dos intestinos...)

Ao amamentar também estamos, de certa forma, a manter intacto o cordão umbilical com o bebé.
Tal como no ventre, o bebé amamentado não precisa de esperar para ser alimentado, basta abrir a boca e procurar (a mãe que está próxima do bebé facilmente aprende a "ler" os seus sinais). O leite materno está à temperatura ideal (a temperatura da mãe) e tem um sabor parecido com o já familiar líquido amniótico, que engloba uma mistura de sabores única dada pela dieta habitual da mãe.
Já aqui tinha referido noutras ocasiões que o choro é um sinal de fome tardio, como tal, não devemos deixar que um bebé chegue a esse ponto para o alimentar. Um bebé que chora com fome é porque já mostrou outros sinais de fome há algum tempo.
Uma das maneiras de evitar que isto aconceça é manter a proximidade com o bebé, de dia e de noite.



Formas de acalmar um bebé "chorão" (incluíndo alguns truques bastante simples)

* Carregar o bebé num sling ou pano
* Dançar com o bebé
* Baloiçar com o bebé
* Dar uma volta de carro
* Levar o bebé a dar um passeio
* Amamentar o bebé em pé (andando ou baloiçando)
* Deixar o bebé sugar para o confortar: dar de mamar, dar um dedo para o bebé chuchar
* Musica, cd´s de sons para bebés, que imitam os sons do útero e das batidas de coração
* Gravar o bebé a chorar e deixá-lo ouvir o seu próprio som
* O barulho dos relógios
* Cantar para o bebé
* Fazer barulhos "diferentes" para chamar a atenção do bebé, por exemplo mexer num saco de plástico ou amachucar papel
* O som da água a correr
* Os sons repetitivos de alguns aparelhos que fazem lembrar ao bebé os sons uterinos: aspirador, máquina de lavar loiça/roupa, ventoinha, etc.
* Mostrar um espelho ao bebé
* As chamas de uma lareira ou outras luzes chamativas (ex. árvore de Natal)
* Olhar para os carros a passar
* Deitar o bebé sobre o nosso peito/barriga de forma a que ele consiga ouvir o som do nosso coração (pode-se usar um pano para esse efeito)
* Um banho morno (pode ser assim)
* Se o choro persistir, apesar de se usarem os métodos acima descritos, observar a alimentação da mãe: estará a "abusar" de algum tipo de alimento? bebe muito leite de vaca? introduziu ultimamente um alimento diferente do habitual? fuma? Se o bebé for alimentado a biberão pode ser necessário trocar de leite
* Muitas vezes é útil ajudar a resolver o stress dos pais de um bebé que chora muito. Além de ser uma situação muito desgastante, essa ansiedade passará para o bebé e poderá formar-se ali um ciclo de tensão dos pais para o bebé e vice-versa
* Tente criar um ambiente o mais tranquilo possível não só para o bebé mas também para os pais

Faça o que fizer, nunca abane o seu bebé!
Sei que cuidar de um bebé que chora muito, principalmente quando temos muito cansaço acumulado com poucas horas de sono, pode ser desesperante. Mas lembre-se que quando alguém está desesperado pode agir de forma impulsiva e com mais força do que teria intenção de fazer.
Abanar ou sacudir o bebé com força pode causar danos irreversíveis (Síndrome do Bebé Sacudido) por isso mantenha sempre em mente esta informação.

Nota: Apesar de todas as indicações aqui descritas, quando um bebé chora durante 2 horas ou mais, ininterruptamente (apesar de se terem feito esforços para o consolar) ou quando o choro é acompanhado de outro sintoma (vómitos, febre, diarreia, etc) torna-se necessário recorrer a um médico para que possa ser observado.


[1] Existe um fenómeno natural interessantíssimo chamado Síncronia Térmica, descoberto por especialistas em Método Canguru.
As mães que carregam os bebés adaptam a sua própria temperatura corporal segundo as necessidades do bebé. Por exemplo, se o bebé tiver febre, a temperatura da mãe baixa de forma a compensar o excesso de calor. Se pelo contrário, o bebé tiver frio, a temperatura da mãe sobe ligeiramente para transmitir esse calor para o seu filho.

segunda-feira, 30 de março de 2009

Mais sobre o choro dos bebés

Depois de um artigo com maior enfoque sobre as causas e o porquê do choro, gostava de vos deixar, desta vez, mais sugestões sobre como lidar, na prática, com os episódios de choro.

Depois de excluír as hipóteses mais frequentes (fome, desconforto, necessidade de contacto físico) podemos tentar outras formas de consolar e distraír o bebé.

Actualmente sabemos que as melhores formas de prevenir os episódios de choro passam por métodos muito simples de simulação do ambiente uterino.
Há milhares de anos que o Homem usa essas técnicas de forma instintiva mas as exigências da sociedade ocidental, fizeram com que, de alguma forma elas se fossem perdendo.
Hoje em dia voltaram a ser valorizadas pelos especialistas e podemos comprovar facilmente que nos países onde estas técnicas ainda são usadas habitualmente, os bebé choram um número consideravelmente inferior de horas e não sofrem de cólicas.

A forma mais eficaz de simular o ambiente uterino, prevenir episódios de choro e evitar as cólicas é carregar o bebé.
Seja num pano, num sling ou noutro porta-bebés, os estudos indicam, sem margem para dúvidas, que os bebés carregados ao colo choram consideravelmente menos. Daí a famosa frase associada ao babywearing que aconselha nine in, nine out.

Ao ser carregado o bebé é suavemente embalado pelos movimentos da mãe (tal como o era durante o período da gestação) é aquecido pelo calor da mãe[1], tal como o era no útero, ouve a sua voz, o som do seu coração e outros sons que lhe são famíliares do ambiente uterino no qual viveu durante nove meses.

Ao colo, o bebé tem a possibilidade de olhar para o mundo de um ângulo que um carrinho, por exemplo, não permite.
Com os olhos practicamente ao nível dos da sua mãe, o bebé distrai-se facilmente a observar tudo o que o rodeia.

Ao enfaixar o bebé (envolvê-lo num pano/manta de forma a que fique bem aconchegado) podemos também simular os limites, o aconchego e o calor do ventre materno.
O famoso método do Dr Harvey Karp consiste precisamente no enfaixamento do bebé, ao mesmo tempo que o embalamos e simulamos alguns dos sons que o bebé estaria habituado a ouvir na barriga da sua mãe (uma espécie de "Chhh, chhh, chhh" que já as nossas avós usavam).
Se virmos bem, ao carregar um bebé no pano, o efeito é practicamente idêntico, já que ao encostarmos o bebé ao nosso peito ele vai continuar a ouvir os sons da mãe (do bater do coração, dos intestinos...)

Ao amamentar também estamos, de certa forma, a manter intacto o cordão umbilical com o bebé.
Tal como no ventre, o bebé amamentado não precisa de esperar para ser alimentado, basta abrir a boca e procurar (a mãe que está próxima do bebé facilmente aprende a "ler" os seus sinais). O leite materno está à temperatura ideal (a temperatura da mãe) e tem um sabor parecido com o já familiar líquido amniótico, que engloba uma mistura de sabores única dada pela dieta habitual da mãe.
Já aqui tinha referido noutras ocasiões que o choro é um sinal de fome tardio, como tal, não devemos deixar que um bebé chegue a esse ponto para o alimentar. Um bebé que chora com fome é porque já mostrou outros sinais de fome há algum tempo.
Uma das maneiras de evitar que isto aconceça é manter a proximidade com o bebé, de dia e de noite.



Formas de acalmar um bebé "chorão" (incluíndo alguns truques bastante simples)

* Carregar o bebé num sling ou pano
* Dançar com o bebé
* Baloiçar com o bebé
* Dar uma volta de carro
* Levar o bebé a dar um passeio
* Amamentar o bebé em pé (andando ou baloiçando)
* Deixar o bebé sugar para o confortar: dar de mamar, dar um dedo para o bebé chuchar
* Musica, cd´s de sons para bebés, que imitam os sons do útero e das batidas de coração
* Gravar o bebé a chorar e deixá-lo ouvir o seu próprio som
* O barulho dos relógios
* Cantar para o bebé
* Fazer barulhos "diferentes" para chamar a atenção do bebé, por exemplo mexer num saco de plástico ou amachucar papel
* O som da água a correr
* Os sons repetitivos de alguns aparelhos que fazem lembrar ao bebé os sons uterinos: aspirador, máquina de lavar loiça/roupa, ventoinha, etc.
* Mostrar um espelho ao bebé
* As chamas de uma lareira ou outras luzes chamativas (ex. árvore de Natal)
* Olhar para os carros a passar
* Deitar o bebé sobre o nosso peito/barriga de forma a que ele consiga ouvir o som do nosso coração (pode-se usar um pano para esse efeito)
* Um banho morno (pode ser assim)
* Se o choro persistir, apesar de se usarem os métodos acima descritos, observar a alimentação da mãe: estará a "abusar" de algum tipo de alimento? bebe muito leite de vaca? introduziu ultimamente um alimento diferente do habitual? fuma? Se o bebé for alimentado a biberão pode ser necessário trocar de leite
* Muitas vezes é útil ajudar a resolver o stress dos pais de um bebé que chora muito. Além de ser uma situação muito desgastante, essa ansiedade passará para o bebé e poderá formar-se ali um ciclo de tensão dos pais para o bebé e vice-versa
* Tente criar um ambiente o mais tranquilo possível não só para o bebé mas também para os pais

Faça o que fizer, nunca abane o seu bebé!
Sei que cuidar de um bebé que chora muito, principalmente quando temos muito cansaço acumulado com poucas horas de sono, pode ser desesperante. Mas lembre-se que quando alguém está desesperado pode agir de forma impulsiva e com mais força do que teria intenção de fazer.
Abanar ou sacudir o bebé com força pode causar danos irreversíveis (Síndrome do Bebé Sacudido) por isso mantenha sempre em mente esta informação.

Nota: Apesar de todas as indicações aqui descritas, quando um bebé chora durante 2 horas ou mais, ininterruptamente (apesar de se terem feito esforços para o consolar) ou quando o choro é acompanhado de outro sintoma (vómitos, febre, diarreia, etc) torna-se necessário recorrer a um médico para que possa ser observado.


[1] Existe um fenómeno natural interessantíssimo chamado Síncronia Térmica, descoberto por especialistas em Método Canguru.
As mães que carregam os bebés adaptam a sua própria temperatura corporal segundo as necessidades do bebé. Por exemplo, se o bebé tiver febre, a temperatura da mãe baixa de forma a compensar o excesso de calor. Se pelo contrário, o bebé tiver frio, a temperatura da mãe sobe ligeiramente para transmitir esse calor para o seu filho.


sábado, 28 de março de 2009

Mitos sobre os cuidados com o Bebé

Dar de mamar de 3 em 3 horas
O bebé deve ser amamentado "a pedido", ou seja, sempre que demonstrar interesse em mamar, sem olhar para o relógio.
Nos primeiros dias após o nascimento será, regra geral, sempre que estiver desperto.
Depois, com o tempo, a mãe deverá começar a reconhecer os "sinais" que o seu filho transmite.


Quando um bebé tem fome ele pode mostrar vários sinais antes do choro: levar as mãos à boca para sugar, virar a cabeça para mamar quando está ao colo ou virar-se para mamar quando lhe passamos o dedo na cara (vejam aqui um vídeo). A mãe que amamenta também sentirá que é altura de alimentar o seu bebé quando sente o peito “cheio”. Não devemos deixar o bebé chorar para mostrar que tem fome. O choro é o seu último recurso e significa que estava com fome há algum tempo.

A regra das 3 horas servirá apenas para o oposto: devemos evitar que o bebé esteja mais do que 3 horas sem mamar (especialmente nos primeiros dias em que ainda não recuperou o peso do nascimento).

Não deixar mamar mais do que 10 (ou 15 ou 20) minutos em cada mama

Não deve haver regras para o tempo que o bebé mama. O bebé deve largar a mama espontaneamente para que nos asseguremos que está a beber tanto o leite do início, como o do fim [1] (mais rico em calorias e mais saciante).
Se interrompermos a mamada ao bebé, ele pode não ter conseguido retirar todo o leite de que precisa.

Há bebés que demoram mais tempo que outros a mamar, alguns mais dorminhocos que vão mamando um bocadinho e dormindo outro pouco e temos que saber observar e respeitar os seus ritmos.
No entanto, é preciso estarmos atentos: se o bebé mama 1 hora em cada mama, quer mamar constantemente e mesmo assim parece nunca estar satisfeito, é preciso pedir ajuda. Pode querer dizer que não está a mamar da forma mais eficaz e podemos ter que melhorar a pega.

O bebé tem que arrotar sempre após cada mamada

Se o bebé não arrotar em cerca de 5 minutos após a mamada, é porque simplesmente não precisa de arrotar.
Não é necessário dar palmadinhas nas costas durante 15 minutos... Basta levantar o bebé após a mamada e esfregar-lhe um pouco as costas. Se não acontecer nada... tudo bem!

Tem que se dar banho todos os dias

Um bebé de colo não se suja para ter que tomar banho todos os dias... Convém que as zonas genitais e as pregas de pele sejam limpas e bem secas todos os dias (basta um pouco de água tépida) mas a verdade é que água a mais (e produtos de limpeza) apenas trazem mais secura à já tão delicada pele do bebé.

É preciso pesar o bebé todas as semanas

É preciso controlar que o bebé recupera o peso do nascimento em 2/3 semanas, está a crescer a um bom ritmo e a amamentação bem estabelecida.
Após esse período e caso não haja situações de doença, basta pesar o bebé nas consultas periódicas.
Mais importante que o peso, é os pais controlarem o bom desenvolvimento psico-motor do bebé, a sua boa disposição (se come bem, se faz chichi e cocó[2] regularmente e sem alterações) e o seu crescimento de forma geral.

Não dar muito colo para não habituar mal/mimar demasiado
Os bebés já nascem habituados ao colo. É impossível habituá-los "mal".
Se nos lembrarmos dos 9 meses que passámos com ele na barriga, percebemos que andou sempre ao nosso "colo", embalado pelo nosso movimento e voz, aquecido pelo nosso corpo e a receber alimento de forma practicamente constante.
Quando nasce o bebé já tem que enfrentar e adaptar-se a um ambiente totalmente diferente daquele que conheceu no útero, porque não deixar que o faça de forma mais suave, continuando a proporcionar-lhe o conforto que até ali sempre encontrou?
O recém-nascido humano é, de entre todos os mamíferos, aquele que nasce mais prematuramente, completamente dependente da sua progenitora.
Simulando o ambiente intra-uterino (dando colo e carregando o bebé, seguindo os seus ritmos, amamentando aos primeiros sinais de fome) estamos suprir em pleno as necessidades do bebé, visto que o toque e o colo também são necessidades fisiológicas básicas do recém-nascido.

Não faz mal deixar o bebé chorar sozinho algum tempo
O choro é o principal meio de comunicação do bebé. Ao ignorá-lo, estamos a ignorar também as suas necessidades e os seus "pedidos de ajuda". A única coisa que ensinamos a um bebé que chora sozinho, é o desespero e a frustração de chamar e não ser ouvido.
Um bebé pequeno nunca chora sem motivo. Com o tempo, os pais vão aprendendo a identificar as necessidades do seu bebé e a responder-lhes com mais prontidão.

Deve-se passar o bebé para a sua caminha no quarto dele no máximo até aos 6 meses de idade
Não existem regras rígidas neste campo. Não é obrigatório passar o bebé para o quarto dele numa idade específica, nem é por não o fazer que ele se vai tornar mais ou menos dependente dos pais.

É perigoso deixar o bebé dormir na cama com a mãe
Ultimamente os especialistas têm vindo a atribuir bastantes vantagens ao co-sleeping, e sobretudo para as mães que continuam a amamentar, manter o bebé no mesmo quarto pode ser bastante mais confortável.

É muito menos cansativo (principalmente para as mães que já voltaram ao trabalho) amamentar um bebé que está ali ao lado, do que levantar, ir a outro quarto, dar de mamar, deitar o bebé e voltar para a cama.
A mesma situação coloca-se quando os bebés (mesmo que não sejam amamentados) acordam com frequência durante a noite, quando estão doentes, ou simplesmente quando os pais se sentem bem assim.

Desde que sejam cumpridas as regras de segurança básicas, não há perigo em deixar o bebé dormir com os pais.

O bebé deve manter um horário de sestas rigoroso e dormir a noite toda após os 3/4 meses de idade.
Não podemos exigir a um bebé que ainda não tem os ritmos de sono e de alimentação estabelecidos, que cumpra horários rígidos.
É bom e até saudável habituar o bebé a uma rotina diária mas esta não tem que ser seguida rigorosamente.
A rotina serve para criar segurança ao bebé, para que ele possa ir aprendendo como são os dias e aquilo que pode esperar. Existem actividades que podemos introduzir mais ou menos às mesmas horas para ajudar a criar essa rotina. Por exemplo, de manhã brincamos no tapete, depois de almoço damos um passeio, antes do jantar vem o banho...

Algumas vezes ouvimos mães contarem que os seus bebés dormem a noite toda desde os dois meses, por exemplo.
Mas é mais comum que os bebés só comecem a dormir noites inteiras seguidas após o primeiro ano.
Os bebés acordam durante a noite por razões fisiológicas.
Em primeiro lugar porque o seu estômago ainda não lhes permite armazenar alimento suficiente para aguentar uma noite inteira, depois porque ao mamar durante a noite está a garantir que a mãe continua a produzir uma boa quantidade de leite[3].

Por outro lado, estudos indicam que os ciclos de sono curtos estão relacionados com mecanismos de sobrevivência do bebé. Bebés que acordam com frequência têm menos riscos de sofrer Síndrome de Morte Súbita do Lactente.


[1] O leite materno é tão complexo e impossível de ser imitado, que sua composição muda até mesmo durante a mamada!
O leite do início surge no começo da mamada. Parece acinzentado e aguado. É rico em proteínas, lactose, vitaminas, minerais e água.
O leite do fim surge no final da mamada e parece mais branco do que o leite do início porque contém mais gordura. A gordura torna o leite do fim mais rico em energia. Fornece mais de metade da energia do leite materno.
A criança necessita tanto do leite do início como do fim, para o crescimento e desenvolvimento.

[2] Os bebés amamentados em exclusivo podem estar vários dias seguidos sem evacuar e sem mostrar desconforto. Isto é absolutamente normal e não é preciso fazer nada. Acontece porque os nutrientes do leite materno são absorvidos practicamente na íntegra deixando poucos ou nenhuns resíduos. Quando o bebé volta a evacuar a consistências das fezes é mole e amarelada, como habitualmente. Esta situação costuma ser denominada como "falsa obstipação".

[3] A prolactina é a hormona responsável pela produção do leite. Mais prolactina é produzida à noite, portanto, amamentar durante a noite é especialmente importante para manter a produção de leite.

Outros artigos sobre Mitos:

Mitos sobre Aleitamento Materno
Mitos sobre Gravidez e Parto
Parto: Medos & Mitos

sexta-feira, 23 de janeiro de 2009

Banho do bebé na banheira Shantala



Na banheira Shantala, ou Tummy Tub, o bebé sente-se confortado e seguro pois permanece em posição fetal, num meio quente e aquático (todos factores que lhe são bastante familiares pelo tempo que passou no ventre materno).

O bebé fica numa posição mais segura (não tão "desamparado" como numa banheira tradicional) o que lhe transmite mais confiança bem como aos pais mais inexperientes.
Os bebés gostam de sentir "limites", tal como acontecia quando estavam na barriga das suas mães e as paredes arredondadas da banheira proporcionam-lhes essa sensação.

É tão relaxante para o bebé que muitos pais referem que estes banhos são um alívio para as cólicas, relaxam o bebé e induzem um sono mais tranquilo.
Bebés em estado de agitação e/ou choro, acalmam e relaxam automaticamente quando são colocados na banheira.

A banheira Shantala é práctica (cabe em qualquer lugar, transporta-se com facilidade) e económica (é suficiente um pouco de água para dar banho ao bebé).



sábado, 30 de agosto de 2008

O choro do bebé

Aprender a lidar com o choro do bebé é talvez um dos maiores desafios que os recém papás terão de enfrentar.
Um choro repetitivo pode deitar abaixo, física e psicologicamente, uma recém mamã ainda pouco confiante nas suas capacidades de progenitora. A frustração vai aumentando quando não se consegue identificar o motivo do choro.
No entanto, não há como dar a volta: os bebés choram.

A primeira coisa a fazer é lembrar-se que o choro é o principal meio que o seu filho tem para comunicar consigo. Como tal nunca deve ser ignorado.

Com o tempo e através das tentativas, os pais vão aprendendo a traduzir as necessidades do bebé e a identificar o significado do choro.

Quando falo sobre este tema, gosto também de lembrar este texto. Faz todo o sentido aqui (também) lembrarmo-nos da nossa condição de mamíferos e de como o simples contacto pele-com-pele pode promover maravilhas.
Ainda, e tal como refere Jan Hunt, talvez seja também útil reflectir sobre se estaremos ou não a abusar das técnicas "de substituição" habitualmente usadas nas nossas sociedades ocidentais (ditas civilizadas) para tentar consolar os nossos bebés:*

ursinhos que substituem os pais, carrinhos em vez de braços, grades em vez de dormir juntos, chupetas em vez de mamar no peito, brinquedos em vez de atenção, caixinhas de música em lugar de vozes, leite em pó em vez de leite materno, cadeira de baloiço em lugar do colo - determinaram uma época de consumismo, isolamento pessoal e insatisfação emocional.

Deixo-vos uma espécie de "check-list" com os motivos mais comuns de choro. Pode ser uma ajuda para os primeiros tempos. Deve usar-se por esta ordem e quando não conseguirmos consolar o bebé passamos à hipótese seguinte.

- Fome
Esta é a principal razão de choro nos bebés, como tal deve ser sempre a primeira hipótese a ser colocada.
Os bebés pequenos têm um estômago muito pequeno e, assim sendo, devem alimentar-se em pequenas quantidades e frequentemente (este é o ritmo natural dos bebés amamentados).
Com o passar do tempo, é natural que a mãe aprenda a identificar as "pistas" de fome do bebé antes mesmo que ele comece a chorar, sendo essa a situação ideal, visto que o choro é um sinal de fome tardio.
Essas "pistas" podem ser movimentos como encostar o nariz ao seu peito, fazer movimentos da boca em busca do peito, fazer movimentos de sucção ou pôr as mãos na boca.
Mamar, para um bebé, não é apenas alimentar-se. Serve de consolo, alívio das dores e desconfortos, fá-lo sentir-se seguro e próximo da mãe.

- Solidão
Uma das necessidades mais importantes do bebé é o contacto pele-com-pele.
Existe o "mito" de que se pegarmos muito no bebé ao colo ele fica "estragado com mimo". Isso não é verdade. Os bebés precisam de colo para se sentirem seguros.
Muitas vezes o bebé acalma se lhe proporcionarmos um ambiente semelhante aquele que tinha no ventre materno. O colo vai transmitir-lhe tudo isso: calor, movimento, a voz da mãe e o bater do seu coração. O método do Dr Harvey Karp consiste precisamente em imitar as sensações recebidas no ventre.
Os recém papás podem aprender a usar um pano, sling ou porta-bebés. Assim poderão dar colo e ao mesmo tempo ficar com as mãos libertas para outras tarefas.

- Desconforto
É preciso verificar se o bebé tem a fralda suja ou demasiado apertada, se a roupa tem costuras ou etiquetas que o possam incomodar.
Também é possível que o bebé sinta desconforto se tiver demasiado frio ou demasiado calor. Muitas vezes o bebé chora na mudança da fralda ou enquanto é despido para o banho, simplesmente porque não gosta de sentir frio.

- Cansaço
Muitas vezes os bebés estão tão cansados que simplesmente não conseguem fechar os olhos e dormir.
Por vezes podem estar sobrestimulados no final do dia, quando, por exemplo, tiveram muitas visitas, andaram de colo em colo, com muitas luzes, barulhos, etc.
Neste caso, devemos levar o bebé para um sítio mais tranquilo, onde se reduzirá o nível de estimulos para que ele possa acalmar e descansar.

- Cólicas
Actualmente, os especialistas divergem quanto aos episódios de cólicas. E a verdade é que há situações em que simplesmente não se consegue descobrir porque é que o bebé chora nem se consegue consolá-lo. Então, esses episódios de choro rapidamente são defenidos como "cólicas".
O melhor que podemos fazer é usar as mesmas estratégias já definidas acima para tentar consolar o bebé.
Nestes casos, em que o bebé chora durante muito tempo, é igualmente importante que os pais se mantenham calmos, pois esta é uma situação bastante difícil e stressante.
Se necessário peça ajuda a um familiar ou alguém de confiança para que possa descansar um pouco e manter o ânimo.

Apesar de todas as indicações aqui descritas, quando um bebé chora durante 2 horas ou mais, ininterruptamente (apesar de se terem feito esforços para o consolar) ou quando o choro é acompanhado de outro sintoma (vómitos, febre, diarreia, etc) torna-se necessário recorrer a um médico para que possa ser observado.

* Já que noutras sociedades menos desenvolvidas (em Africa ou na Ásia, por exemplo) cujos bebés crescem muito mais próximos, fisicamente, das suas mães, os níveis de choro são muitíssimo menores.

terça-feira, 19 de agosto de 2008

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